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Palacio Güell
(1886-1888)
Dentro
del casco antiguo de Barcelona, en la calle Nou de la Rambla y próximo
al Teatro del Liceo, Gaudí recibió el encargo de construir
una mansión para los Güell -adinerados industriales
textiles, y en el futuro, mecenas del arquitecto- con la intención
de que fuera además de lujosa residencia, centro de reuniones
culturales.
El Palacio Güell fue la primera gran obra en la que Gaudí
decidió utilizar materiales de elevado precio. Para conseguir
el aspecto señorial que requería esta vivienda, empleó
mármoles, madera de ébano, marfil y, por descontado,
hierro forjado.
Una de las dos majestuosas puertas gemelas por las que se accede
al palacio. El arco empleado por Gaudí no tenía antecedentes
en la arquitectura, por lo que su forma causó profunda extrañeza
en su época. Es el llamado arco catenario.
Es de destacar, otra vez más, el exquisito trabajo en hierro
forjado que aparece tanto en la parte superior de ambas puertas
como en medio de ellas (en la fotografía superior, en la
zona derecha). Gaudí, que fue un ferviente partidario de
reflejar símbolos en todas sus obras, aquí crea una
especie de blasón por el que en diagonal discurren las cuatro
barras de la bandera de Cataluña.
Autor texto: Antonio Guerrero
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